La diabetes canina es una enfermedad endocrina que aparece cuando el organismo presenta una deficiencia de insulina, lo que impide regular correctamente la glucosa en sangre. Como consecuencia, la glucosa se acumula en la sangre y, cuando supera la capacidad de reabsorción de los riñones, aparece glucosa en la orina.
En el marco del Día Mundial de la Diabetes, que se celebra cada 14 de noviembre, se busca concienciar sobre la prevención, el diagnóstico y el control de esta enfermedad.
Detectar a un perro con diabetes a tiempo es primordial para evitar complicaciones, ya que con el tratamiento y seguimiento veterinario adecuados, puede tener una muy buena calidad de vida
Síntomas de diabetes en perros
Los signos de diabetes pueden aparecer de forma progresiva y, al principio, pasar desapercibidos. Los más habituales están relacionados con el aumento de glucosa en el torrente sanguíneo y su eliminación a través de la orina.
Entre los principales síntomas están:
- Tiene más hambre de lo normal (polifagia).
- Orina con más frecuencia o en mayor cantidad (poliuria).
- Bebe más agua de lo habitual y tiene más sed (polidipsia).
- Pierde peso, incluso aunque mantenga o aumente el apetito.
- Puede presentar cansancio o menor actividad.
- En algunos perros, también pueden aparecer cataratas.
La combinación de beber y orinar más, junto con un aumento del apetito y pérdida de peso, es especialmente característica. Sin embargo, estos signos no permiten diagnosticar por sí solos la enfermedad, ya que también pueden aparecer en otros problemas de salud.

Tratamiento para perros diabéticos
El tratamiento de un perro con diabetes busca mantener los signos clínicos bajo control, evitar complicaciones y conseguir una buena calidad de vida. Para ello, el veterinario establece un plan individualizado que suele combinar insulina, alimentación, horarios regulares y controles periódicos.
La insulina para perros es la base del tratamiento. Se administra mediante inyecciones subcutáneas y su pauta dependerá del tipo de insulina, las características del animal y su respuesta al tratamiento.
Además, existen diferentes formas de diabetes en perros. La asociada a una deficiencia de insulina es la más habitual, pero también pueden aparecer casos relacionados con alteraciones hormonales, como la diabetes inducida por el diestro, que afecta a perras no esterilizadas.

Causas de la diabetes mellitus
La diabetes mellitus en perros se produce cuando existe una deficiencia de insulina. Esta hormona permite que la glucosa pase de la sangre a las células para utilizarse como fuente de energía. En el perro, suele estar relacionada con una pérdida permanente de la función de las células beta del páncreas.
No existe una única causa para todos los casos. Entre los factores y enfermedades que pueden estar relacionados se encuentran:
- Enfermedades pancreáticas, como la pancreatitis.
- Alteraciones hormonales.
- Determinados medicamentos, entre ellos algunos corticoides y tratamientos hormonales.
- El ciclo reproductivo en hembras sin esterilizar.
- Sobrepeso y obesidad, que pueden contribuir a la resistencia a la insulina.
- Predisposición relacionada con la raza y otros factores individuales.
Algunos estudios han encontrado diferencias en el riesgo de desarrollar diabetes relacionadas con la raza, el sexo y determinadas enfermedades endocrinas o pancreáticas.
Diagnóstico
Para diagnosticar la diabetes, se tienen en cuenta los signos clínicos y diferentes pruebas. El diagnóstico se basa principalmente en demostrar hiperglucemia persistente y glucosuria, es decir, un nivel elevado de glucosa en sangre acompañado de glucosa en la orina.
En perros con signos compatibles, las pruebas pueden incluir:
- Análisis de sangre para medir la glucosa y valorar el estado general.
- Análisis de orina para detectar glucosa y cetonas.
- Bioquímica sanguínea.
- Otras pruebas relacionadas con los signos y enfermedades que presente el perro.
Según los criterios para el diagnóstico de la diabetes de la Sociedad Europea de Endocrinología Veterinaria, en perros estables con signos compatibles, una glucemia de ≥200 mg/dL, junto con glucosuria y signos clínicos característicos puede ser suficiente para establecer el diagnóstico cuando no existe otra explicación para la hiperglucemia.
Alimentación para perros con diabetes
La dieta forma parte del tratamiento de un perro con diabetes. Por sí sola no puede solucionar el problema, pero es importante que:
- Sea completa y equilibrada.
- Permita mantener un peso corporal adecuado.
- Tenga una composición nutricional constante.
- Se le de en horarios compatibles con la pauta de insulina.
Las guías AAHA de 2026 señalan que la alimentación puede contribuir a mantener un peso adecuado y reducir la hiperglucemia después de las comidas. También destacan el papel de la fibra y señalan beneficios de las dietas húmedas frente a las secas en algunos aspectos, como su mayor contenido de agua y menor densidad calórica.
En el caso de la fibra, se ha comprobado que una dieta alta en fibra mejora el control glucémico en determinados perros diabéticos, aunque cada caso debe individualizarse y consultarse con un veterinario.
Posibles complicaciones asociadas
Detectarla es importante para el bienestar de nuestro peludo, ya que no recibir el tratamiento adecuado puede conllevar ciertos problemas de salud:
- Cataratas y pérdida de visión.
- Infecciones urinarias.
- Pérdida de peso.
- Cetoacidosis diabética, que puede producir vómitos, deshidratación, falta de apetito o debilidad intensa. En este caso sería urgente acudir a un centro veterinario.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los niveles de glucosa en perros diabéticos?
No existe una única cifra para la diabetes. Se consideran niveles altos de glucemia en perros a partir de 200 mg/dL, aunque este valor debe tenerse en cuenta conjuntamente con otros signos clínicos.
¿Cuál es la esperanza de vida de un perro con diabetes?
La diabetes en perros y su esperanza de vida dependen de la edad, el estado general, las enfermedades que padezca y el control periódico que se le haga a la diabetes. Con un tratamiento y seguimiento adecuados, las guías actuales señalan que muchos perros pueden mantener una buena calidad de vida durante el tratamiento.
¿Qué alimentos no puede comer?
No hay alimentos concretos prohibidos asociados exclusivamente a la diabetes. Lo principal es evitar cambios bruscos de comida, controlar los premios y proporcionarle una dieta equilibrada y adaptada a la condición física y la salud de tu perro.
¿La diabetes en perros tiene cura?
La diabetes mellitus requiere un tratamiento con insulina a largo plazo y no suele tener cura, excepto que se trate de una diabetes asociada al diestro asociada únicamente a hembras.
