Hoy vamos a centrarnos en los probióticos, uno de los complementos más usados para suplementar la dieta de nuestros perros.

En el post anterior comentábamos los tipos de dieta naturales que actualmente podemos dar a nuestros perros. Complementar la alimentación de nuestro perro es una opción cada vez más popular. Las razones son muy variadas: perros que necesitan reforzar una necesidad específica, para enriquecer la dieta e incluso para buscar evitar el aburrimiento añadiendo un toque diferente. Aunque una dieta natural bien diseñada estará perfectamente equilibrada para un perro, suplementar con productos naturales puede suponer un plus para tu mascota. Pero ¿por dónde empezar?

Hoy vamos a centrarnos en los probióticos, uno de los complementos más populares. Los probióticos son aquellos ‘microorganismos vivos que, cuando se consumen en cantidades apropiadas como parte de un alimento, confieren al huésped un beneficio para la salud’.

¿QUÉ SON LOS PROBIÓTICOS?

Los probióticos aportan beneficios directos a la microbiota del sistema digestivo del perro. La microbiota es el conjunto de microorganismos que se encuentran generalmente asociados a tejidos sanos (piel, mucosas, etc.) del cuerpo, en este caso del sistema digestivo. Los probióticos, en la medida adecuada, ayudan a una mejor asimilación de los nutrientes y mejorando la flora intestinal. De esta manera también se fortalece el sistema inmunitario.

BENEFICIOS DE LOS PROBIÓTICOS PARA EL PERRO

Este tipo de complementos presenta múltiples beneficios, entre ellos:

  • Protegen el sistema digestivo contra bacterias dañinas.
  • Mejoran la captación y absorción de nutrientes y vitaminas del alimento que se ingiere.
  • Fortalecen el sistema inmune del can protegiéndolo frente a enfermedades.
  • En casos de diarrea y enfermedades crónicas digestivas o de mala absorción ayudan a regenerar la flora intestinal, estimulando su crecimiento natural.

PROBIÓTICOS NATURALES Y DOSIS

Al contrario de lo que podemos pensar, no es necesario buscar mucho para encontrarlos. ¿Sabías que en tu nevera puedes encontrar fácilmente probióticos adecuados para tu perro? Aquí te dejamos cuatro ideas:

  • Yogur natural: muy fácil de encontrar. Lo más importante que no contenga azúcares ni colorantes. Algunos canes son intolerantes a la lactosa, si ves que tu perro no lo tolera bien, retirarlo de su dieta.
  • Kéfir: popularmente encontramos dos tipos de kéfir, de leche y de agua. Puesto que la lactosa es uno de los principales alérgenos entre los canes, es preferible darles kéfir a base de agua.
  • Chucrut: Es un fermento muy conocido de la gastronomía alemana y se prepara con col y otras hortalizas. Lo ideal es prepararlo vosotros mismos para evitar al máximo el uso de aditivos.
  • Por otra parte, las microalgas también serían un buen suplemento. No es un producto tan habitual, pero es fácil de encontrar en tiendas naturistas o en tiendas online.

Pero cuidado, tal y como comentábamos, las medidas deben ser adecuadas, o podría provocar diarreas por ingestión en el can. En estos casos es recomendable retirar el probiótico de la dieta. Las dosis recomendadas son:

  • De 14 y 19 kilos, 1 cucharada sopera cada dos días
  • De 20 y 29 kilos, 2 cucharadas soperas cada dos días
  • De 30 y 40 kilos, 3 cucharadas soperas cada dos o tres días

No obstante, puesto que las cantidades que ofrecemos son genéricas, recomendamos que acudáis a un nutricionista veterinario antes de introducir cambios en la dieta de vuestro perro. Podrá orientarte sobre la cantidad adecuada y la mejor forma de administración según la finalidad del consumo, las necesidades específicas y el estado de salud de tu perro. Así, podrás garantizar un óptimo impacto positivo en la salud de tu mejor amigo.

Esta rama de complementos especialmente beneficiosa cuando estás realizando la transición a dietas naturales, ya sea comida cocinada o dieta BARF. En Dogfy Diet apostamos por apoyarnos en complementos naturales para reforzar los beneficios de un tipo de alimentación como la nuestra.