¿Cuántas veces os habréis sorprendido viendo comer tan gustosamente hierba a vuestro perro durante el paseo? Os damos las claves para descubrir qué es lo que impulsa esta conducta en vuestros canes.

La respuesta automática más habitual que escucharéis es: “Los perros necesitan purgarse” pero esta justificación no es del todo acertada. Muchos os preguntáis: ¿Está enfermo? ¿Tendrá hambre? Pero en realidad no es un comportamiento para alarmarnos ni asustarnos, es muy común y no es nada malo.

PRINCIPALES CAUSAS

Aunque los perros basen un importante porcentaje de su dieta en carne, también necesitan comer un tanto por ciento de vegetales y en ocasiones hierba. ¡Incluso los lobos también lo hacen! Los motivos son varios por los cuáles van a necesitar en ocasiones la ingesta de hierba.

Algunos de estos motivos son:

  • Si el animal está teniendo una digestión pesada o ha ingerido algo que le siente mal: en estos casos es  muy probable que con la ingesta de hierba busque provocarse el vómito y poder limpiarse de manera natural el estómago. El césped contiene una sustancia irritante que aumenta la secreción del can a vomitar.
  • Si les falta fibra en su dieta: esta conducta es totalmente instintiva, y es que todos los animales buscan los nutrientes que les faltan a través de lo que les da la naturaleza. En los perros que se alimentan exclusivamente de pienso seco y otros alimentos industriales, la hierba les aporta una cantidad muy alta de fibra y es muy efectiva para la mejora de las digestiones.

En el caso de los perros que se alimentan con comida natural (como Dogfy Diet), podemos estar bien seguros de que su dieta va estar completamente equilibrada y las digestiones serán óptimas para sus barriguitas.

¿HAY EXCEPCIONES?

¡Claro que sí! Hay canes que lo pueden hacer simplemente por instinto animal de supervivencia. Es un tipo de comportamiento que es inevitable por su origen animal; también es posible que simplemente la notan fresca y les gusta, NO porque tengan escasez de fibra en su dieta.

Algunos estudios afirman que a muchos perros les resulta agradable el sabor de la hierba. Como os comentábamos, es un instinto (de hecho se confirma que es un hábito evolutivo que proviene del lobo).

¿CUÁNDO DEBO PREOCUPARME?

Por lo general, si nuestro perro come hierba esporádicamente y no es frecuente que tenga vómitos, podemos estar tranquilos. Es importante no regañarle, puesto que no va a entender por qué lo estamos haciendo.

Lo que sí que os recomendamos es que estéis alerta con:

  • Evitar que coma césped que puedan estar fumigados con pesticidas, herbicidas o similares: es altamente tóxico para ellos y se han dado casos de intoxicación en parques por la ingesta de estas hierbas.
  • Ser cuidadosos al dejarles comer según qué tipo de plantas que puedan ser nocivas para su salud. Si no conocemos esa planta, mejor evitarlo.
  • Es preferible que lo hagan en zonas verdes como prados o bosques.
  • Si nuestro perro come cada vez más cantidad de hierba y con mucha frecuencia, ya no entra dentro de la normalidad. En estos casos puede ser que tenga algún problema gastrointestinal o dificultades severas en su digestión. Además si los vómitos son recurrentes, podría provocar un dolor estomacal en nuestro perro que se traduciría en una gastritis.
  • Llevar al día la desparasitación interna. En cachorros siempre antes de la primera vacuna debemos hacerlo; en perros adoptados es recomendable que sea más frecuente según las condiciones en las que llegue (el veterinario pautará su calendario de desparasitación). A partir de los 6 meses de edad se deberá hacer 1 vez al mes. Con adultos se deberá hacer cada 3 meses.

En cualquier caso, la dieta va a ser fundamental para nuestros perros para evitar que la ingesta de hierba nos tenga que preocupar. Recordad que los perros que se alimentan a base de comida natural (y bajo la supervisión de un nutricionista) tienen una digestión mucho más favorable y una buena asimilación de nutrientes.