La leishmaniasis canina es una enfermedad endémica en nuestro país por el elevado número de perros afectados. Hay zonas con más del 20% de perros infectados y el número de casos por unidad de población sigue aumentando. 

¿CÓMO SE TRANSMITE?:

 La transmisión se produce a través de la picadura de diversos mosquitos que existen en España cuyos nombres científicos son: Phlebotomus perniciosus y Phlebotomus ariasi.  Se trata de un insecto minúsculo que apenas podemos ver, como en todos los mosquitos, pican las hembras e infectan este parásito. 

 También hemos de tener en cuenta que en los estudios recientes de esta enfermedad, existe una transmisión vertical que se transmite de madres a cachorros y la transmisión horizontal a través del contacto sexual entre macho y hembra.

 En España sólo se da este tipo de Leishmania: Leishmania infantum.  Puede afectar a cualquier perro, indiferentemente de la raza o bien características, no obstante, hay algunas razas que lamentablemente, tienen más predisposición como por ejemplo: Cocker Spaniel, Pastor Alemán, Rottweiler y Bóxer. Dado que esta enfermedad está muy relacionada con el sistema inmune del animal, se está estudiando aún el caso del Podenco Ibicenco, una raza que no muestra signos clínicos ni síntomas, probablemente de manera genética, tienen una respuesta inmunológica mucho más potente que el resto.

Variedad de síntomas:

Cuando la Leishmania entra en el cuerpo, hay muchos síntomas que puede padecer el perro, depende mucho de la reacción de su sistema inmune. Desde una pequeña herida en la piel o un nódulo, hasta una insuficiencia renal pueden presentarse como único signo de la enfermedad. 

Los más frecuentes son:

  • Cutáneos: Dermatitis, descamación, nódulos, alopecias, trufa o almohadillas agrietadas, aumento exagerado de las uñas…
  • Gastrointestinales: Diarreas, vómitos…
  • Ganglios linfáticos aumentados de tamaño.
  • Anemia.
  • Decaimiento.
  • Fiebre.
  • Adelgazamiento.
  • Problemas oculares (conjuntivitis, uveítis…)
  • Sangrado por la nariz.
  • Dolor en las articulaciones, cojeras.
  • Complicaciones como la insuficiencia renal o tromboembolismos.

Para detectarla, se suele realizar test serológico es uno de los métodos más usados. Hay que tener en cuenta que este test no es un método fiable para detectar la enfermedad en fases temprana, ya que el período de incubación es muy largo, puede durar incluso 7 años.

¿Cómo ayudar con la alimentación?

En nuestra familia perruna de DogfyDiet, nos encontramos que por desgracia, esta enfermedad está muy presente. Teniendo en cuenta las afecciones y sintomatología que presenten, el equipo nutricional pauta la mejor alimentación y suplementos naturales para ellos. 

Actualmente no existe una alimentación concreta para la leishmania pero sí pautas que debemos tener en cuenta y por supuesto, lo mejor para combatirla, será la nutrición natural. Muchos de vosotros, mantenéis un tratamiento veterinario con vuestro perro con la administración del “Alopurinol” y como es habitual, nos comentáis que se le han generado cristales en la orina, este fármaco los genera.

Por lo tanto:

¡Controlar las Purinas!

Debemos controlar la cantidad de purinas que ingiera nuestro peludo en las carnes, respecto a DogfyDiet: Recomendaremos el menú de pollo, es muy bajo en purinas y altamente digestible.

También lo son el cordero o el pato, actualmente no disponemos de estos menús monoproteicos pero muchos de vosotros complementáis nuestra dieta con algunas recetas caseras, por ello debemos de tener en cuenta que lo mejor será que consuman este tipo de carnes y moderar las vísceras, por fortuna nuestros menús no contienen un exceso de ellas.  Además, es conveniente que no hagamos un exceso de cartílagos, huesos…Su principal fuente de proteína, debe ser las carnes de músculo dado que tienen una mayor cantidad de proteína de calidad y alta digestibilidad. 

¡Controlar los Oxalatos!

Los Oxalatos son otro tipo de cristales que puede que  generen nuestros peludos en la orina. Muchas verduras  y otros alimentos contienen altos niveles de Oxalato como por ejemplo: el amaranto, las acelgas, las espinacas, la remolacha y el perejil. Nuestro menú recomendado sería el menú de pavo puesto que no contiene remolacha. Pero jamás debemos reducir la cantidad ni la calidad de las proteínas.

Insuficencia renal: 

Así mismo, nos encontramos casos con afección renal nuestra recomendación siempre será que la proteína que consuman sea de alta calidad. Pero debemos reducir el uso de fósforo, no complementar con este su alimentación ni hacer un uso excesivo de huesos. En nuestros menús encontramos alimentos ricos en carotinoides que van a ser beneficiosos para el riñón, por ejemplo: la zanahoria o el calabacín.

La yema del huevo, brócoli, frutas y pescados será altamente recomendado para el buen funcionamiento renal, debemos hacerla rica en azufre. 

En definitiva, la alimentación casera de nuestro perro con esta enfermedad siempre será lo adecuado para ellos. Los piensos suelen contener soja y levaduras que serán contradictorios para la contención de la Leishmania,  debemos evitarlas por completo.  Como también hemos comentado, necesitas carnes de alta calidad y tampoco podemos saber a ciencia cierta qué tipo de carne se ha usado para la fabricación de este pienso, muchas veces pueden ser: pieles, patas, plumas con un altísimo contenido en prurinas.

Suplementación recomendada:

Como hemos comentado, la Leishmania presenta una gran sintomatología des de piel hasta diferentes órganos, pero estas reacciones son propias del sistema inmune del animal. Por lo tanto: ¡Debemos ayudarles a subir este sistema inmunológico y estar cargados de defensas! Os recomendamos estos suplementos naturales que tienen  un efecto directo en el aumento de la respuesta inmune en sujetos inmunodeprimidos. Como siempre, con su respectiva dosificación que podéis consultar a nuestra Nutricionista: