Este trastorno es algo más común de lo que pensamos. Muchos de nosotros incluso desconocemos que nuestro perro está adquiriendo esta afección.

La ansiedad por separación está catalogado como un trastorno en la conducta canina que muestran los perros al separarse de sus dueños. Partimos de la base que los perros son animales sociables, que necesitan compañía por naturaleza y un líder de su manada en sus vidas.  La gran mayoría de los perros ya no son perros de trabajo que pasan el día con nosotros; además, las razas han evolucionado mucho y ahora, adquieren el papel de compañeros y miembros de la familia.

Estas situaciones de ansiedad son muy comunes en momentos del día que se quedan solos en casa, especialmente en perros de ciudad cuyos dueños trabajan fuera de casa. En casos muy extremos, incluso puede darse sólo con perdernos de vista: en este extremo, ¡es mandatorio tratar a tu mascota con un profesional,  adiestrador o etólogo!

“A ver qué me encuentro cuando llegue yo a casa”. Es habitual escuchar frases de este cariz en perros que, al irnos de casa, muerden objetos, generan destrozos, ladridos y aullidos constantes, etc.

Este comportamiento NO es una “venganza”, ni un castigo para nosotros por habernos ido. A veces puede ser por aburrimiento, pero la mayoría de casos se traduce en ansiedad. Puede haber perros que no beban agua ni se coman su ración de comida hasta que no lleguemos a casa, porque ese es su momento de estar tranquilos para poder hacerlo.

¿POR QUÉ LE PASA ESTO A MI PERRO?

Para poder entenderlo, hay que intentar meterse en la cabeza de un perro. Entender un poco la conducta canina, es básico saber que para los canes la jauría, manada, estar en colectivo, significa protección; en cambio, la soledad para ellos es peligro e inseguridad.

En la entrada anterior del blog, dimos unas pinceladas sobre la domesticación de los animales y cómo afecta también a su conducta. Este es uno de los casos, donde vemos que los perros han creado una dependencia hacia los humanos. Claro que nosotros queremos cuidarlos y mimarlos, pero hay que tener cuidado con el apego, puede volverse algo negativo si es excesivo. De aquí viene el primer punto que vamos a tratar de explicaros.

CAUSAS DE LA ANSIEDAD POR SEPARACIÓN

Destete precoz: Es contraproducente destetar a los cachorros antes de las 8 semanas, separarlos de la madre puede hacer que vaya a tener cierta predisposición a sentir estrés por separación. En los primeros meses es recomendable la buena sociabilización, sin provocarles estrés, presentarles a otras personas además de su dueño/a, crearles estímulos, es la época dónde más interés tienen por todo.

Hiperapego al dueño: La máxima dependencia tampoco es sana, ni para nuestros mejores amigos ni para el humano que convive con ellos. Se puede volver  algo tóxico para ambos.

Es muy común que pase cuando el período de socialización no se ha hecho correctamente y tampoco se ha acostumbrado a esos ratitos de tiempo en el que estaremos ausentes. Un claro ejemplo es la llegada del cachorro en Navidad; pasa un mes entero con nosotros y luego cuesta que se acostumbren a la normalidad.

Malas experiencias al estar solos:  Que nuestro perro haya tenido un momento traumático estando solos también puede hacer que desencadene con más facilidad la ansiedad. Pueden asociar el acto de quedarse solos con algo negativo.

Por ejemplo: primera vez que se quedan solos y hay fuegos artificiales, tormenta, ruidos fuertes, cambios radicales como una mudanza, fallecimiento de una persona cercana… No son buenos momentos para que los dejemos solos, aunque muchos de ellos pueden ser acontecimientos inesperados.

Genética: No existe una certeza de que haya un factor genético, pero sí que se han hecho investigaciones que puede existir una correlatividad hereditaria. Destacan especialmente razas más nerviosas por naturaleza.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

Cualquier cambio drástico puede facilitar que aparezca este trastorno, ya que los perros son animales rutinarios y cambios bruscos pueden afectar a conducta e incluso su salud.

  • Los cachorros deben acostumbrarse de manera progresiva a las ausencias: por ello, recomendamos hacer ausencias de un breve tiempo. Podemos empezar por unos minutos e ir aumentando poco a poco.
  • Evitar las grandes fiestas y alborotos cuando lleguemos a casa, indiferentemente del tiempo que hayamos estado fuera. ¡Lo mismo cuando nos vayamos! Tienen que interpretarlo como algo normal y rutinario.
  • Es aconsejable dejarles su juguete preferido, como por ejemplo algún tipo de KONG que dispensan snacks o alimentos, objetos que huelan a nosotros. ¡Les puede transmitir tranquilidad!

Es importante recordar que la salud de tu perro está directamente relacionada a su salud mental, tal y como nos ocurre a los humanos. ¡Seguro que si le dejamos parte de su ración diaria de Dogfy Diet en el momento de quedarse solo será mucho más llevadero!