Durante muchos años, nos han inculcado la frase: “Los huesos son malos para los perros”, existe un miedo infundado hacia la inclusión de huesos en la dieta del perro. El perro en la naturaleza y durante miles de años fue un cazador que se alimentaba principalmente de las presas que atrapaba, trituraba los huesos y obtenía así el calcio y fósforo necesario para su estructura ósea, además de otros minerales, existen pocos perros a los que no les guste un hueso, muchas veces el motivo por el que no muestran interés no es una cuestión de gustos sino, de no saber usarlos, debemos incentivarles este instinto.

Sin embargo, el mito de que los huesos son peligrosos no es del todo falso: los huesos cocidos SIN TRITURAR sí son muy peligrosos para nuestros peludos, especialmente si no son propiamente carnosos, pierden su humedad y se astillan, pudiendo provocar perforaciones u obstrucciones intestinales.

Los huesos que no se consideran carnosos son aquellos que son muy duros para ser ingeridos, los que soportan un gran peso (como las piernas) o huesos de animales grandes, que en todo caso, podríamos usar como huesos recreativos, en un anterior Blog, hablamos de ellos.

Beneficios de incluirlos en la dieta

En Dogfy Diet incluimos el hueso carnoso en nuestros menús porque benefician la salud de nuestros peludos en muchos sentidos:

Aportan proteínas de alto valor biológico, son ricos en una proteína llamada colágeno, aminoácidos y ácidos grasos que son esenciales para la salud de perros y energía. Además son una rica y equilibrada fuente de minerales como el calcio y el fósforo, de esta manera, no es necesario añadir aditivos a una dieta natural para que obtengan todos los nutrientes necesarios.

Si analizamos el contenido de un hueso carnoso en porcentajes, encontramos que además una gran cantidad de agua, les aporta:

  • Calcio en un 25%
  • Fósforo en un 12%
  • Sodio en un 1.24%
  • Magnesio en un 0.37%
  • Potasio en un 0,.7%
  • Zinc en un 0.01%

Por lo tanto, comprobamos que realmente son necesarios en la dieta de nuestro peludo. Si se trata de cachorros, incluso podemos suplementar con algún ingrediente más que les aporte un “más a más” pero aun así, conseguimos que sea 100×100 completa.

Contraindicaciones que debemos tener en cuenta:

El principal factor a influir es una mala suministración. Por ejemplo: Que el porcentaje no sea el adecuado, que el hueso carnoso que ofrezcamos tenga muy poca carne o bien un exceso en perros geriátricos.

Debemos tener en cuenta con los perros que vengan de alimentarse con un pienso procesado y que nunca han ingerido en su dieta hueso carnoso, a pesar de estar muy bien triturado, que durante el período de transición no es infrecuente algún episodio leve de diarrea o vómito ocasional, así como heces pastosas y blandas recubiertas de mucosidad en la transición.

Dicho esto, en Dogfy Diet usamos huesos carnosos para nuestros menús con un 60% de carne que nuestro peludo va a poder aprovechar, por lo tanto, no tendrá un exceso de calcio y déficit de fósforo. Velamos para que la dieta de vuestros mejores amigos sea completa, nutritiva y equilibrada, de todos modos, para cualquier consejo o dudas sobre la ingesta de huesos, el equipo Nutricional está a vuestra disposición.