Alimentación natural para la leishmaniasis: Consejos

La leishmaniasis canina es una enfermedad que podemos considerar endémica en nuestro país, debido al elevado número de perros afectados, que además va en aumento. Es una patología que se relaciona con el sistema inmune del animal y se produce por la picadura.de diversos mosquitos.

¿Cómo se transmite?

La transmisión se produce a través de la picadura de diversos mosquitos que existen en España, cuyos nombres científicos son phlebotomus perniciosus y phlebotomus ariasi. Se trata de insectos minúsculos que apenas son perceptibles por nosotros.

También hemos de tener en cuenta, que en los estudios recientes acerca de esta enfermedad, existe una transmisión vertical que se pasa de madres a cachorros y la transmisión horizontal, que ocurre a través del contacto sexual entre macho y hembra.

En España, solo se da un tipo de leishmaniasis: la leishmaniasis infantum. Puede afectar a cualquier perro, indiferentemente de la raza y rasgos, no obstante, hay algunas razas que presentan más predisposición, como por ejemplo el cocker spaniel, el pastor alemán, el rottweiler y el bóxer. Dado que esta enfermedad está muy relacionada con el sistema inmune del animal, se está estudiando aún el caso del podenco ibicenco, una raza que no muestra signos clínicos ni síntomas, probablemente por motivos genéticos. Esta raza suele tener una respuesta inmunológica mucho más potente que el resto.

Síntomas producidos por leishmaniasis

Cuando la leishmania entra en el cuerpo, los síntomas que se pueden presentar son variados, y dependen de la reacción del sistema inmune del perro. Desde una pequeña herida en la piel o un nódulo, hasta una insuficiencia renal pueden presentarse como único signo de la enfermedad. Los más frecuentes son:

  • Cutáneos: dermatitis, descamación, nódulos, alopecias, trufa o almohadillas agrietadas, aumento exagerado de las uñas…
  • Gastrointestinales: diarreas, vómitos…
  • Ganglios linfáticos aumentados de tamaño.
  • Anemia.
  • Decaimiento.
  • Fiebre.
  • Adelgazamiento.
  • Problemas oculares (conjuntivitis, uveítis…)
  • Sangrado por la nariz.
  • Dolor en las articulaciones, cojeras.
  • Complicaciones como la insuficiencia renal o trombo embolismos.

Para detectar la leishmaniasis, se suelen realizar test serológicos. Hay que tener en cuenta que este test no resulta un método fiable para detectar la enfermedad si esta se encuentra en fase temprana, ya que el periodo de incubación es muy largo (puede durar años).

¿Cómo ayudar con la alimentación?

En nuestra familia perruna de Dogfy Diet, nos encontramos que por desgracia, esta enfermedad está muy presente. Teniendo en cuenta las afecciones y sintomatología que presenten, desde el equipo nutricional se pauta la mejor alimentación y suplementos naturales para ellos.

Actualmente, no existe una alimentación concreta óptima para combatir la leishmaniasis, pero sí pautas que debemos tener en cuenta y que ayudarán, como es el caso de la alimentación natural.

Es también muy importante controlar la cantidad de purinas que ingiere nuestro peludo en las carnes. Desde Dogfy Diet, recomendamos el menú de pollo, ya que es muy bajo en purinas y altamente digestible.

Si hablamos de digestibilidad, el cordero y el pato también lo son. Las carnes de músculo deben ser su principal fuente de proteína, ya que se trata de proteína de calidad. Además, es importante que moderemos el consumo de vísceras, cartílagos y huesos (nuestros menús no los contienen en exceso).

Los oxalatos son otro tipo de cristales que nuestros peludos pueden generar en la orina. Muchas verduras y otros alimentos contienen altos niveles de oxalato. Los podemos encontrar en alimentos como el amaranto, las acelgas, las espinacas, la remolacha y el perejil. Nuestro menú recomendado en este caso sería el de pavo, puesto que no contiene remolacha.

No es poco frecuente que nos encontremos casos de afecciones renales. Nuestra recomendación siempre será que la proteína que consuman sea de alta calidad. Debemos tratar de reducir el exceso de fósforo, no complementar su alimentación con él ni propiciar un consumo excesivo de huesos. En nuestros menús, encontramos alimentos ricos en carotenoides, como la zanahoria o el calabacín, que van a ser beneficiosos para el riñón.

La yema del huevo, el brócoli, las frutas y los pescados son altamente recomendados para el buen funcionamiento renal.

En definitiva, la alimentación casera y natural será lo más adecuado para los perros con esta patología. Los piensos industriales suelen contener soja y levaduras, que serán contradictorios para la contención de la leishmaniasis. Como también hemos comentado, necesitaremos carnes de alta calidad y con los piensos no podemos conocer qué tipo de carne se ha usado para su fabricación. Muchas veces, el tipo de carne utilizado en estos casos suele ser pieles, patas, plumas… que contienen altos niveles de purinas.

Suplementación recomendada

Como hemos comentado, la leishmaniasis presenta una gran sintomatología. Puede ser visible en la piel, pero también puede llegar a afectar los órganos, aunque estas reacciones son propias del sistema inmune del animal. Por lo tanto, debemos ayudarles a potenciar su sistema inmunológico para que tengan altos niveles de defensas. Estos suplementos naturales deben administrarse teniendo en cuenta una dosificación, que recomendará nuestro equipo nutricionista:

  • Alga Espirulina
  • Aloe Vera
  • Aceites ricos en Omega 3