Esta actividad es uno de los métodos más efectivos para el buen desarrollo motor y social de todos los animales. Todos los animales juegan, en el caso de los canes, son animales sociales toda su vida: necesitan el contacto social.

¿Por qué nuestros canes necesitan jugar?

El juego es una forma de comunicación en la que se aprende por códigos y límites de conducta. 

En el caso de nuestros perros, es una auténtica necesidad que se despierta a muy temprana edad: a las tres semanas de nacer. Su primer aprendizaje se produce cuando juegan con su madre y el resto de la camada.

Sobretodo si nuestro perro ha sido adoptado, será la mejor forma de crear un vínculo entre nosotros y el nuevo miembro de la familia. Favorece la comunicación entre miembros de la misma especie, incluso entre especies diferentes, el juego tiene un papel muy importante en la evolución del perro.

Beneficios que les aporta:
  • Fomenta la exploración, que familiariza con el entorno.La experiencia individual y colectiva favorece la cooperación y la empatía.
  • Aumenta la probabilidad de supervivencia, ya que enseña a reconocer los peligros.
  • Fomenta el conocimiento del propio cuerpo. Las capacidades y los límites físicos y sociales son algo que solo se aprende con la experiencia y el entrenamiento.
  • Pasa un rato de calidad contigo: por último (y no menos importante), el juego actúa como refuerzo social, el cual asocia contigo. De esta forma, tu perro te verá como alguien divertido y en el que confiar, fortaleciendo su vínculo afectivo contigo
  • Previene problemas de comportamiento: sin duda, es un medio para que tu perro descargue tensión, estrés y no se encuentre aburrido.

Como hemos nombrado, es parte de su bienestar, no debemos renunciar a que juegue, hemos de hacer que se convierta en una manera de educarle.

Consejo: Podemos usar el juego para marcar unos límites y roles entre nuestro perro y nosotros como dueño. Debemos enseñarle a que tú marcas el final del juego y que tú eres dueño del juguete.

¿Cómo debemos jugar con nuestro peludo?
  • Estructurar el juego: lo que significa marcar unas normas claras: jugando con tu perro, ni ganas ni pierdes, por eso es divertido para los dos. Unas veces sueltas el mordedor tú, otras le pides que lo suelte él, y el juego continúa…
  • El juego debe ser divertido para el guía y para el perro: esto atiende tanto a la elección como a la ejecución. Debemos encontrar su juguete adecuado, algo que le motive.
  • Distintos tipos de juegos: Debemos estimularlos con juegos que sacian otros instintos (un ejemplo es el instinto de rastreo/venteo y la importancia de los juegos de olfato) Conseguiremos que ejercite tanto la mente como su cuerpo.  Por ejemplo: Tira y afloja, persecución, olfateo, juegos de inteligencia, juegos motores (saltar obstáculos, equilibrio…)
  • No sólo es un saciante de estímulos: eso es un error muy común, pero en cachorros también ayuda a educar, ritualizar conductas, conocer límites, resolver conflictos y fortalece vínculos; en perros adultos, mejora la sociabilidad, ayuda a intercambiar roles jerárquicos y libera tensiones, entre otros.
  • Muestra dos formas no aceptables ni justas (ni divertidas) para el perro durante el juego: Si no es divertido para el animal, antes o después, perderá el interés o desarrollará estrategias para conservar el juguete/protección del recurso, puesto que ni él entenderá lo que le pedimos ni nosotros habremos sabido enseñarle a jugar (algo que siempre debe ser cooperativo en cualquier faceta de nuestras vidas, y de las suyas).

Jugando, los perros aprenden a controlar la fuerza de su mordida o de determinados movimientos. El aprendizaje por asociación se produce a través de la consecuencia de una acción, y en función del juego y de la situación aprenden una forma específica de hacer las cosas.

El juego entre perros:

Uno de las claves para conseguir el equilibrio emocional de nuestro perro es la: SOCIABILIZACIÓN. Debemos sociabilizarlos des de muy temprana edad tanto con humanos, como ruidos, estímulos, entorno, otros perros, etc. Evitando así inseguridades y miedos entre otros canes que pueden resultar conflictivos en un futuro. 

La comunicación entre los perros funciona por turnos, y es lo que les permite alternar roles, así aprenden a reconocer cuándo persiguen y cuándo son perseguidos. Aunque hoy por hoy su mayor peligro no sea ser devorado por otra especie, asumir un rol o el otro es necesario.

En función del juego y de la situación aprenden una forma específica de hacer las cosas:

  • La simulación de la pelea.
  • El reconocimiento del lenguaje corporal.
  • Autocontrol en la fuerza de sus movimientos.

Des de DogfyDiet, consideramos que una de las claves para que nuestros perros se mantengan sanos, es el equilibro y bienestar emocional.