Introducción de Dogfy Diet a un cachorro

Dar la bienvenida al hogar a un nuevo cachorro, es uno de los mejores momentos para un petparent. Pero debemos tener en cuenta que, para nuestros peludos, puede llegar a ser un momento algo estresante.

El hecho de que tengan que adaptarse a las nuevas condiciones de hogar, puede significar un gran cambio para ellos, por lo que debemos procurar que todo se mantenga en orden mientras ellos se adaptan a los cambios.

Es precisamente por este motivo que no recomendamos introducir Dogfy enseguida que llegan a casa por primera vez. Es importante que se hagan al espacio y se sientan cómodos en él, con los objetos, los materiales y los humanos que habitan el hogar.

Así, estaríamos hablando de introducir los menús de Dogfy una o dos semanas después de la llegada al nuevo hogar, una vez se hayan acostumbrado al mismo.

Los cachorros pueden empezar a ingerir los menús de Dogfy a partir de los dos meses de edad, sin embargo, para ellos, recomendamos siempre las recetas de pollo y pavo. Estos dos menús son los más bajos en grasas y los más digestibles, por lo que con más motivos ayudarán a que la transición se efectúe correctamente, ayudándoles así en la asimilación del nuevo alimento de una forma más fácil.

También es fundamental que tengamos en cuenta el alimento proporcionado con anterioridad a nuestro cachorro. Si comía pienso o algún alimento procesado, deberemos realizar una transición hacia la nueva comida natural.

Yorkshire tumbado en sofá

Esta transición suele tener una duración de entre 5 y 7 días, dependiendo del cachorro. Deberemos ir introduciendo poco a poco la comida natural, sustituyendo la anterior comida conforme van pasando los días. La idea es que, al llegar al día 7, el cachorro se esté alimentando en todas sus tomas habituales con 100% de comida natural. Si nuestro perro se alimentaba anteriormente con comida natural, entonces el proceso de transición suele ser más corto, porque su organismo ya está acostumbrado a las digestiones de este tipo de comida. Igualmente, deberemos realizar una transición, aunque posiblemente se pueda hacer más corta.

Sin embargo, deberemos permanecer atentos a posibles retrocesos durante la etapa de transición. Si nuestro perro presenta dificultades para asimilar la nueva comida o hace deposiciones distintas o tiene vómitos, deberemos retroceder un paso en la transición para adaptarnos a lo que su organismo necesite. Cada perro funciona de un modo distinto y es fundamental que sepamos respetar su propio ritmo.